En este artículo quiero contarte cinco reglas que te ayudarán en el camino para hacer tu primera inversión inmobiliaria.

1. Haz siempre los números. No toques de oído.

Te sorprendería la cantidad de personas que se dejan llevar por la intuición y no hacen los números, sino que «tocan de oído».

Sepárate de estos inversores temerarios y analiza las inversiones con lápiz y papel.

O con una hoja Excel delante, como nuestra calculadora de rentabilidad.

Haz tus deberes.

  1. Anota los ingresos estimados, que por supuesto has investigado en el mercado de alquiler para un inmueble similar en la zona.
  2. Estima todos los gastos que vas a tener: comunidad, IBI, seguros, mantenimiento, y períodos vacantes.
  3. Estima los impuestos que pagarás y la cuota de hipoteca que te quedará.

En cuanto a la inversión, no te olvides ningún concepto:

  1. El precio de compra y los gastos aparejados, sobre todo el pago del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales: entre un 4-10% del valor de la vivienda en función de tu comunidad autónoma.
  2. La comisión del agente inmobiliario si hay.
  3. Y si el piso necesita una reforma o lavado de cara, inclúyelo también.

Con todos estos datos deberías tener clara la rentabilidad prevista o estimada.

2. Controla tus emociones

No te enamores u odies ningún inmueble.

Estás invirtiendo y debes comportarte como tal, como un inversor inmobiliario.

Lo más importante de la inversión es que sea rentable y eso te lo dicen los números, no tus sentimientos
subjetivos sobre el inmueble.

Recuerda: lo que no son cuentas, son cuentos.

3. Ten buenos aliados

En la inversión inmobiliaria, dado que el mercado es local, poco estandarizado y realmente las cosas no son blancas o negras, es muy importante que te rodees de buenos aliados.

Es importante que por lo menos tengas un buen banquero, que te lleves bien con él y vea que puede hacer negocios contigo y financiarte.

Que entienda que eres un buen perfil de cliente. Así te suministrará la gasolina necesaria, es decir, la financiación, para hacer crecer tu negocio inmobiliario.

Otros aliados clave son los agentes inmobiliarios con los que vas construyendo relaciones, un buen reformista que responda, un tasador de confianza y otros inversores a los que poder preguntar dudas, compartir ideas, penas y glorias, etc.

4. Piensa en el inquilino como un cliente

Incluso como un socio.

Sinceramente me sorprende mucho e incluso me hace gracia cuando escucho historias de caseros cascarrabias, siempre discutiendo con sus inquilinos.

Piénsalo fríamente, para un inversor, el inquilino perfecto es alguien que te está pagando unos 6.000 euros al año.

O unos 20.000 euros después de 3 años.

Es un cliente muy bueno.

Mantenlo contento. Haz alguna concesión, aunque te cueste algo de dinero.

Una buena relación es mucho más rentable que esos euros de gasto.

De hecho, si siempre has tenido ganas de tener un negocio, pero te ha dado miedo, ahora tienes la oportunidad de poner en marcha uno de manera sencilla, con mucha menor inversión, menor complejidad o sacrificio, y mucho menor riesgo.

5. Ve a pescar donde hay peces

Para conseguir mayor rentabilidad, a veces debes estar dispuesto a mojarte el culo.

A ir a por los peces donde están.

Muchos inversores principiantes se limitan únicamente a su zona a la hora de comprar sus inmuebles.

Y aunque estoy de acuerdo en que la cercanía es importante para gestionar el alquiler, en determinados contextos de mercado o ciudad, se puede ganar tres o cuatro veces más si estás dispuesto a ir a pescar donde hay peces y buenas oportunidades.

Por eso es importante tener un método con parámetros claros que te guíe acerca de si una inversión es buena o no.

¿Ya cuentas con capital y deseas invertirlo en oportunidades reales altamente rentables como mis inversiones?

Únete a nuestra aplicación y descubre todas las oportunidades que lanzamos cada semana.

Categorías: Blog

0 comentarios

Deja una respuesta

Marcador de posición del avatar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *